RUINAS DE TEOTIHUACÁN

Pirámide de la Luna desde el paseo de los muertos

La primera impresión fue de majestuosidad, mas tarde bajo aquel sol de justicia pudimoso apreciar la grandiosidad del monumento. A pesar de lo enorme que es el recorrido, por haberlo comenzado desde un sitio que no suele hacerlo todo el mundo, la caminata por la calzada de los muertos nos resultó muy agradable, pues pudimos visitar un interesante grupo de ruinas que estaban casi desérticas, lo que nos permitió hacer fotos muy interesantes.

Los 2200 metros de altitud y los 242 escalones de la enorme escalinata de ascenso a la pirámide del sol, nos hizo llegar a la cumbre con la lengua fuera. La verdad es que mereció la pena el esfuerzo. Allí en lo alto gozamos de una fantástica vista y descansamos un buen rato, ante de emprender el descenso, bastante más peligroso que la subida. Un trasiés nos habría hecho rodar pendiente abajo, con gran peligro para nuestra integridad.

A pesar de que en la cima de la pirámide del sol, juramos y perjuramos que no subiríamos a la de la Luna, como no sabíamos cuando prdíamos ir otra vez a aquel lugar, nos armamos de valor y emprendimos nuestro segundo ascenso del día. En este caso, pese a ser mas pequeña que la anterior (150 metros de altitud) el talud-tablero resultó ser mucho más empinado y con escalones de altitud variable... vamos un rompe-piernas.

A pesar de la peligrosa ascensión mereció la pena, pues la vista desde allí del conjunto arquológico es para verla... no hay palabras para contarla. Allí estuvimos un largo rato como dos pasmarotes, impregnándonos de la belleza del lugar y guardando en nuestra mente aquel momento maravilloso.