BLANCO Y NEGRO

 

A los que de verdad nos gusta la fotografía "pura y dura", sabemos que las fotos en blanco y negro son auténticas.

Dentro del mundo del "cuarto oscuro", el blanco y negro, ocupa el lugar "magno" dentro de éste arte. El propio Cartier-Bresson manifestaba que "el blanco y negro era el poder de la evocación".

El blanco y negro no tiene su origen en la fotografía, ya que la mayoría de bocetos, dibujos, y grabados, han sido realizados a lo largo de la historia sin color, directamente un pigmento sobre una base.

En principio, la fotografía fue concebida en blanco y negro, pero una vez que se superaron las condiciones técnicas que restringían el acceso a la toma de imagen en color, se mantuvo la atracción, sobre todo por parte de los fotógrafos más artísticos, por el blanco y negro. En ese momento se aludía a la facilidad de la manipulación de la copia en blanco y negro en le laboratorio personal del artista, frente los complejos laboratorios de fotografía en color. Pero en estos momento donde impera la fotografía digital, donde el revelado y manipulación de la copia exige el mismo esfuerzo ante el ordenador, la fotografía en blanco y negro no ha decaído, sino más bien, ha experimentado un resurgimiento con más fuerza, al poder conservar la fotografía en color y en blanco y negro, lo que no sucedía ante la decisión que había que tomar previa a montar el carrete en la cámara.

Debemos de partir de que la fotografía es un arte "popular", la que esta más extendido el uso de la fotografía que cualquier otro de las artes (pintura, escultura, arquitectura, música, literatura, etc), a demás de ser el más realista, ya que por general, el observador, espera una imagen impresa de la realidad que se capto en el momento en que fue activado el obturador de la cámara. Por ello no debemos de extrañarnos cuando muchas personas muestran su disconformidad al enfrentarse a una fotografía en blanco y negro, ya que la realidad es percibida por el ojo humano en color.

El blanco y negro permite una mayor modulación del tono, de la luz de la fotografía. El blanco y negro trasmite con mayor facilidad la textura, el volumen, a las líneas y la forma, eliminando una de las dimensiones, que es el color, eliminando su protagonismo. La conjunción de luces y sombras toma un mayor protagonismo. Esta sencillez abre la puerta a la expresión de la intencionalidad del artista. El blanco y negro es sencillamente más elegante.

Además el blanco y negro puede salvar deficiencias muy comunes en las fotografías en color, como son los colores que desentonan, así como los problemas con el balance de blancos.